sábado, 31 de octubre de 2009

TUS RECUERDOS Y MIS PENSAMIENTOS

Sus recuerdos me cubren esas llagas que ellos mismos causaron,
Intentan darme un poco de calor pero sólo siento un gélido tacto en mi piel.
Esperé durante tantos días su llegada que mis pies echaron raíces en el país de la tristeza y ahora me impiden mover aunque oigo su llanto por no encontrar el camino que conduce hacia mi.
Grito y grito pero el eco de mi voz rebotando sobre las paredes de este laberinto maldito mas allá de ayudar la confunden y he comenzado a temer que un día decida rendirse y sentarse a esperar a que su dolor también eche raices.


Mientras,permanezco inanimado, anclado a un recuerdo que no se mueve y cuya existencia me planteo.
Y es que sus recuerdos son como el agua dulce de la lluvia
Que acaba de chocar con el insoportable sabor
Del mar contaminado en que navega mi alma
Rápidamente se deshace y su dulzura se confunde entre mi amargura.
Ni siquiera es un recuerdo, está idealizado, es irreal, nunca sucedió...
No era más que una invención.Era perfecto y por eso me ahoga,
Como el ave que confundió aquella mancha negra con una balsa de agua.
Con mi piel impregnada de este mar de alquitrán.
Con tanto peso en mis alas, impidiéndome salir a flote.
Con esa sensación de pesada y pegajosa humedad en mi piel.
Con los pulmones amordazados, sin poder respirar.
Con el olor nauseabundo de la hiel y los vómitos.
Con los ojos hundidos en sal.
Con la mente confusa, corrompida, incoherente....
Con la cura en el tacto de tu mano en mi hombro, durante una breve eternidad...
Un segundo,sólo uno, interminable.
Un segundo que también puede marcar las diferencias
La diferencia entre imaginar la derrota y sentir la derrota.
En ese segundo es cuando sabes que dentro de un segundo vas a ser derrotado.
Sin llegar a consumarse, ese segundo previo me ha bastado.
Como ves
Contigo un segundo puede ser la vida
Pero también puede significar la muerte
Ahora trato de despertarme y pensar.
Tu nunca te haces preguntas
Dándolo todo por hecho
Pensando que es tu elección.
Quizás no sea sólo tuya, ni mía.
Condicionados por el mundo nos convencemos de que estamos en lo correcto
Y dejamos que la inercia nos lleve.

Contrariamente, la inercia nos empuja a llevar la contraria,
Es nuestra rebelde reacción natural
Pero en realidad hacemos lo que en el fondo quieren que hagamos.
Lo sabemos, aunque lo ignoramos.
Es nuestro punto débil, secreto y a la vez conocido.
No diremos nada...
Y seguiremos fingiendo.
También seguiré fingiendo lo que pienso:
Que de entre tantas personas sólo soy una más.
De ese tipo de gente que todos tenemos al lado
Que no destaca en especial, que si no hubieras conocido
No dirías que lo echas en falta porque hay cientos iguales.
Qué importa lo que dices, si nada parece ser nuevo.
Qué importa lo que hagas, no vas a sorprender a nadie.
Qué importa lo que pienses, nadie se interesa en saberlo.
Qué importa lo que sientas, nadie se ofrece a ayudarte.
Sin entender las cosas, ves como prefieren a otras personas.
Sólo te eligen cuando buscan culpables

viernes, 30 de octubre de 2009

CONSUMIDOS

Sentados uno frente a otro, sólo se escucha el silencio.

No hay palabras, ya no.

Al igual que tampoco hay calor

ni siquiera intercambiamos miradas.

Mis palabras no te gustan, las tuyas son afiladas.

Tu no me quieres cerca y aunque tenecesito yo ya no puedo sentirme bien a tu lado.

Y no lo entiendo. Simplemente no puedo.

Hubo un tiempo en que separados por el mundo estábamos juntos

y ahora estando en el mismo lugar

lo único que queda entre nosotros es un inmenso vacío.

Y no se puede arreglar, los dos lo sabemos.

¿Importa? ¿A alguien le importa?

Parece que no.

miércoles, 28 de octubre de 2009

ARCO-IRIS EN LA OSCURIDAD

Calor, mucho calor. Gritos, golpessonidos chirriantes que enturbian el carácter.

Es el sonido del infierno y está metido en tu cabeza.Mires donde mires la lucha es constante,

de una u otra manera, cada uno con sus objetivos.

Intentas vencer tus frustraciones, ser más fuerte, ser el mejor en tu terreno.

Te centras, el sonido de los tambores que claman tu sangre te hace apretar los dientes

y dar un nuevo golpe de riñón.

Agotado, exhausto, empapado en un ácido sudor tu cuerpo pide más.

No hay tiempo para descansar, nunca serás el vencedor si te detienes.

Lo demás no importa, ellos son tus rivales, y tú eres tu propio enemigo.

Y sigue en tus sienes, como una locomotora imparable

el sonido de metal, el sonido de tus sentimientos, el sonido de tus deseos, de tu sed de victoria.

Por eso deseas cambiar. Tus ojos traspasan los muros.

Tu mirada es tan fulminante que nadie se atreverá a retarla.

En un mundo gris donde nada ni nadie regala un aliento,

donde la tensión se siente en cada respiración, donde cada pestañeo

podría significar el descuido fatal;

en este mundo donde nadie puede descansar

también existe un segundo para el descanso.

Entre la niebla, vapor resultante de la lluvia sobre el infernal suelo,

como en una burbuja escondido en un submundo dentro de este agónico lugar

ajena del sonido destructor se encuentra ella.

Es como el arco iris que surge entre las nubes de tormenta.

Sus colores vivos te dan ese punto de energía que te falta cuando caes derrumbado;

sus movimientos, enérgicos y armoniosos se hacen dueños de tu razón.

Es la cobra que hipnotizó al encantador de serpientes.

Su sonrisa contrasta con la mirada ciega de odio de quienes la rodean.

Es como el soplido que alivia tu dolor cuando no hay cura para tus heridas.

Sin embargo, es difícil mantener el brío en una tormenta

y parece que poco a poco ese arco iris ha perdido su brillo.

No te rindas pequeña, no dejes de bailar,

en ocasiones tus bailes son la esperanza que nos mantiene vivos

y tu alegre mirada el motivo de las mayores envidias.

Intenta resistir. Intenta soñar.

jueves, 22 de octubre de 2009

RETAZOS DE UN MUNDO

"Eres mordaz. Lo eres. Lo eres contigo mismo.

Piensas esas cosas para hacerte daño..."

¿Quieres saber lo que pienso? Todo comienza conmigo:

No es precisamente aprecio lo que siento. Quizás tengas razón.

Enfatizo mis defectos y me recreo en ellos. Soy todo aquello que no quiero ser.

Soy todo aquello que nadie querría ser.

Entre una cortina de humo espeso y gris, muy gris, casi negro.

En un ambiente enrarecido por la extrema humedad del aire, casi irrespirable

con un fuerte olor a fango al que nunca te podrás acostumbrar.

El negro, gris y algunos tonos oscuros de verde son los únicos colores

quie se distinguen ya que aquí apenas se filtra la luz del sol.

Y en medio de este repulsivo paraje habita un ente solitario y grotesco que representa mi alma.

Un ogro al que nadie quiere a su lado, en ocasiones ni tú. Demasiado grande y torpe para seguir vuestros pasos

y demasiado debil para mantener la cabeza fría cuando se calienta el corazón.

Condenado a la confusión, no entiendo vuestras condiciones y tampoco vosotros entendeis las mias.

Continua contigo: mi guía, mi alma y mi ayuda.

Lo perdí todo por estar a tu lado y ahora sólo nos queda una sensación de insípida tibiez.

Aunque no me gusta la situación a la que hemos llegado

lo repetiría mil veces, las que hicieran falta; el peso de tu valor

es mayor que el del resto de la humanidad.

Suena una melodía. La misma canción para todos que, sin embargo

suena infinitamente distinta para cada uno.

Es un dulce veneno que te promete ilusiones y magia pero al mismo tiempo

te mantiene a la espera y te aleja de mi.

Cambiaste el hechizo de mis palabras por el embrujo de sus sonidos

y aunque no te has ido del todo tampoco estás aquí.

Cruel e implacable... asi eras.

Perdiste muchos recuerdos y con cada uno llevabas atado un valor.

Eso lo ignoras y finges que no te importa.

Probablemente no te hayas dado ni cuenta. No importa.

Si algún día despiertas yo seguiré aqui contigo.

Termina en mis sueños. Pesadillas reales

mezcladas de ilusiones ficticias. Con la desesperada esperanza

apuntando con su cañón en mi sien.

Su grandeza es tal que sin estar en ningún lado puede estar en todo lugar.

Reside eterna en el increible mundo de la imaginación y los recuerdos.

A veces se viste de mortal y su presencia detiene nuestro mundo.

Es absolutamente imposible no poder admirarla.

Su sonrisa quita luz a las estrellas y cuando se marcha su vacio es tal

que nada ni nadie puede encubrirlo.

Ahora no está. Por eso mi mundo se deshace en tinieblas.

Necesito enfrentarme a su espíritu. Un solo embite,

un único combate a muerte sobre una cama de espinas donde morir desangrado.

Incluso una derrota asi sería vencer...

sábado, 17 de octubre de 2009

EL PAYASO TRISTE (recuerdos...)

Acostumbraba a pasear después de cada actuación.
Con su globo de helio, su bisera y sus grandes zapatos
caminaba pausado, con pasos lentos y torpes,
cabizbajo, pensativo; solía sentirse así al acabar su trabajo.

Se vaciaba en pucheros
mientras miraba el reflejo de aquel niño en el charco.
Sin rumbo, qué importa! Sólo busca
un lugar tranquilo donde nadie pueda verlo.
Tsury era un niño, nada más que un niño.
Empezaba a aprender cómo funcionaba esto.
Era el pequeño, al que había que proteger y enseñar.
Pero él no comprendía que no se pudiera hacer y conseguir
siempre lo que se quiere. Harto del control de sus padres
un dia le expresó a un amiguito sus deseos
de verles muertos, para de esta manera poder ser libre
y jugar tranquilamente.
El destino quiso darle una lección y cumplió
en parte su deseo, haciendo desaparecer de este mundo
a su joven padre.
Todo era mentira, nunca quiso que aquello sucediera.
Pero sucedió.
Fue la primera vez, pero no la última
en que sus 'deseos' se cumplieron.
Pasó el tiempo. Tsury creció
sin decir más palabras de las necesarias;
no quería que nadie las escuchara.
Dejó de jugar pronto con sus juguetes,
pero en el fondo nunca dejó de ser un niño.
Infantil, triste, con ilusiones imposibles
y mucho mucho miedo.
A medida que se hizo mayor, su soledad fue creciendo.
Confiaba en muy poca gente y puso su empeño
en conseguir el corazón de la más preciosa de las princesas.
Sin darse cuenta se convirtió en aquello
que nunca quiso ser, y aunque consiguió el corazón de la princesa
algo cambió en su carácter y su persona.
Puede que sólo ella se diera cuenta.
Los cuentos felices habitualmente son mentira
y un buen dia el calor se apagó.
El corazón de Tsury cayó al suelo
y como si fuera una bandeja de cristal
se partió el mil pedazos...
Se prometió a si mismo volver a encontrarse
pero parecía imposible. Buscó cobijo en la gente,
intentó ser de ayuda, aportar algo a quien
pudiera necesitarlo, pero siempre sucedia algo
que lo truncaba y echaba por tierra.
Una vez alguien intentó recomponer aquellos
pedazos de cristal que un dia cayeron al suelo,
intentando devolver su forma de corazón.
Pero tenía demasiadas cicratices para volver a latir.
Entonces decidió esconderlo, enterrarlo en las profundidades
de alguna cueva donde nadie pudiera encontrarlo,
donde nadie pudiera romperlo otra vez.
Eso es, no dejaría que nadie volviera a dañarlo.
Decidió entonces proseguir su camino
en solitario, deteniéndose ante cada charco
buscando el reflejo de aquel niño
y poder preguntarle:
'por qué estás triste?


Me gustan los payasos porque esconden su tristeza detrás de una sonrisa.

lunes, 5 de octubre de 2009

MEKARE (recuerdos del asesino I)

Abrió los ojos... todo era silencioso y oscuro.
No sabía cuanto tiempo llevaba mirando aquel punto, aquel 'nada'
con la mirada perdida y la mente vacía... aunque no del todo.
Una única imagen: estática, inanimada
una sola imagen que anulaba cualquier capacidad de reflexión,
de acción, de movimiento...

Sólo habia 3 cosas en ese momento: la imagen, la oscura envuelta que la rodeaba
y el sonido cada vez más agitado de su propia respiración.
Después de unos interminables momentos
por fin comienza a disiparse esa imagen entre miles de preguntas.
Por qué tiene que seguir viniendo a sus sueños
si no quiere tenerla, si no quiere dedicarle más tiempo del que merece
del que cree que merece
o del que quiere creer merecer.

Ella es pasado.
Su historia expiró la última vez que le arrancó el corazón
aunque no fuera la última vez en que se llevara su vida
una vida que le dió miles de veces y que miles de veces le quitó
Pero es imposible olvidarla, por mucho que lo intente.
Fueron demasiadas batallas,
siempre fieles compañeros,
demasiados momentos...
Ella le enseñó a ser humano,
él la convirtió en inmortal...

Hubo un tiempo en que su norte era ella
entonces había un rumbo, había un sentido...
aunque quizás no era el norte a donde debían ir,
y por eso la brújula se rompió

29:12

Hacía calor.
Uno de esos dias sin viento ni nubes.
Era extraño. El ambiente estaba enrarecido.
Supongo que era uno de esos días que acaban en tormenta.

Me levanté esta mañana. No quería salir de la cama
aunque en realidad no estaba a gusto dentro de ella.
Últimamente el mundo de afuera me repele, pero no queda otra alternativa
y hay que enfrentarse a lo que sea.
Parece que en cualquier momento fuera a llover
únicamente sobre mi cabeza. Si, yo también me siento raro estos días...


Ya no hacía tanto calor,
las nubes avisaban con un color anormalmente oscuro
y el viento quiso aparecer sigiloso, haciendo círculos con las hojas caídas.
De alguna manera podía notar una especie de corriente a mi alrededor
podía notar esa carga eléctrica. Y entonces, a lo lejos
ví el primer rayo. Tenía una forma extraña,
tan extraña como aquella tarde
.

Destemplado, desganado, desidioso y quizás, por que no, desengañado.
Cuesta encontrar un motivo entre tanta desmotivación.
Estoy donde merezco estar, a mi pesar, porque no quiero estar ahí, aquí.
Entre admiración y envidia se encuentra mi sitio. No quiero estar ahí, allí.
Quiero desaparecer. Pero no puedo y aunque pudiera... supongo que tampoco lo haría.
Lavo mi cara, me miro al espejo, no me gusto. Quizás por eso me escondo detrás de una barba.
Me quejo, me escucho, tampoco me gusta mi voz. Quizás por eso intento no hablar y sólo escuchar (lo intento).
Son cosas que no puedo cambiar. Resoplo, estiro mis músculos y decido salir a caminar.
Quizás encuentre algo que me haga pensar... pensar de otra manera.

Normalmente me escondería en casa. Me gusta verla desde fuera.
La tormenta claro.
Me hipnotizo bajo su manto, cubriéndo todo el cielo, escondiendo el sol ¿es eso posible?
La gente huye, los animales tiemblan. Es lo mas imponente de la naturaleza, nadie se atreve a desafiarla.
Observo la tierra rebotando tras el violento impacto de sus gotas, los árboles cediendo ante la fuerza del viento
y el vacío de nuestras pupilas tras la aparición efímera de sus rayos. No puedo moverme.
Me gusta escucharla también: me gusta la magia de su sonido, el ensordecedor rugido del agua contra el suelo,
el estruendo de los truenos acechando el hogar, el viento silbando de forma hiriente arrastrando el dolor de las nubes...

Comienzo a correr. Paso a paso pongo mi cuerpo en funcionamiento.
El agua estancada se pudre, se corrompe. Mi sangre también se siente corrompida.
Quizás lo que necesito es moverla. Pronto llego a las 160 pulsaciones.
Soy grande, mi corazón es fuerte y tengo mucha sangre que reciclar.
No sé cuanto tiempo estaré,y aunque mi cuerpo se siente oxidado hoy me siento sorprendentemente bien.
Pronto empiezo a pensar en mil cosas, entre ellas tú.
No importa, no tiene que importar.
La presión parece desaparecer, debería ser siempre así.
No hay soluciones para arreglar este mundo pero por 29 minutos y 12 segundos he conseguido ser libre.
He conseguido sentirme bien. Sentirme bien.

Sin embargo hoy no me conformaré con verla desde mi casa.
Hoy quiero ser parte de ella, quiero sentir su fuerza, quiero ser una prolongación de su espirítu
aunque en ello me vaya la vida. Hacía calor, no había sonidos, no había viento y no había nubes.
Con miedo me descubro ante ella. El tacto de su lluvia... es frío.
Puedo notar como se deshacen sus gotas sobre mi piel, evaporándose, enfriando mi cuerpo, me siento de acero.
Entre truenos y golpes de viento, escucho miles de gritos, un gran estruendo, y cuando empiezo a entender sus amenazas...
entre sus blasfemias distingo una suave melodía y siento que...

Subo a mi coche, es hora de regresar. Pongo la radio y suena una canción...
Se me eriza la piel. Entre el sonido duro y desgarrador de sus guitarras y voces se esconde una suave melodía.
Quizás acabe de encontrar un motivo en medio de todo ese caos, algo que me devuelva la armonía con mi conciencia.
O quizás no, suelo equivocarme a menudo. Pero ahora, en este preciso momento...

quiero sentir el silbido del viento susurrándome a gritos que no puedo escuchar.

quiero disfrutar del silbido del viento deslizándose entre el silencio de tus suspiros.