martes, 23 de noviembre de 2010

ATLAS

No puedo decirte por qué corremos.
No puedo decirte que podríamos detenernos.
No estamos a salvo... ni tampoco en peligro.
Sólo huimos de nuestros miedos.

Éramos fuertes y no teníamos miedo
pero algo cambió. Nos pudo el peso del mundo.
Nos escondimos tanto para que no nos encontraran
que se nos olvidó quienes eramos, quienes íbamos a ser
o simplemente quienes somos ahora.

Con todas las puertas cerradas era difícil encontrar la salida.
Cuando se fueron abriendo descubrimos las trampas.
Ahora, simplemente no queremos arriesgarnos.
Pero lo hemos hecho. Nos hemos arriesgado...
¿Por nada?, yo no lo creo. 
Ahora es el mundo quien soporta nuestro peso.

Podemos elegir nuestro destino, pero al elegir
nos desprendemos siempre de algo.
Que no te engañen. No te engañes tú tampoco.
Por una vez no lo hagas.
Siendo justos e injustos, con nosotros, con ellos, con toda forma de vida
somos quienes somos porque en ello nos han convertido.
Yo lo tengo claro, y da igual lo que pese el mundo.
Tengo espaldas de sobra para cargar con él
pero me ayudaría tenerte a mi lado...

jueves, 18 de noviembre de 2010

EL SUEÑO

Te sientas.Estás distraido, lejos de este mundo.
Apoyas tu cabeza sobre tu mano y miras indiferente hacia el horizonte,
sin prestar atención a nada, absolutamente a nada.

Quizas te sientes un poco triste.
Sin tener motivos, los tienes. 
Te has permitido el lujo de soñar y se te olvidó que después tendrías que despertar 
y seguir como cada día.

Era tan agradable aquel sueño...
ni el frio, ni la lluvia, ni el cansancio importaban.
Sólo sentir el aire, el calor, el alivio.
Recordar que en algún momento también fuiste humano.
Claro, que sólo era un sueño.

Despertaste, pero tu intención no era esa.
Quisite seguir durmiendo, seguir soñando
pero se te olvidó que no se puede repetir el sueño de nuevo.

Y aunque lo intentaste, fracasaste.
Sólo estás triste por no haber podido volver.
No importa, al menos recuerdas lo que soñaste
y eso no te lo va a quitar nadie.