jueves, 10 de noviembre de 2011

LA FORMA IMPOSIBLE

El aire pesa. 
Casi nadie lo entiende cuando lo escucha.
En momentos alegres te da la sensación de que puedes volar, que eres ligero.
Sin embargo, cuando por algún motivo o incluso sin él, no te sientes alegre
parece que el cuerpo se desploma, como si la gravedad quisiera cebarse con nosotros.

Si antes podías volar, ahora notas que tus alas están tan entumecidas, que apenas puedes desplegarlas.
Tus fuerzas merman tanto que apenas puedes mover tus alquitranados pulmones.
El aire no es aire, es como plomo o mercurio,
tan denso que apenas puedes conducirlo a tus pulmones.
En esa angustia el tiempo no pasa... Y tu te sientes pequeño e insignificante.
Efectivamente, el aire pesa.

Hoy es uno de esos dias que, sin motivo, dedico a pensar en cosas que no debo pensar.
Intento dar forma a lo imposible. Sin ser original, quiero darle forma a la tristeza.
Siendo sinceros, hace ya algún tiempo que se la di. 
Podría decir la fecha si eso fuera importante para alguien más, pero no lo es.
Porque, siendo de nuevo sinceros, mi tristeza y su forma no le interesa a nadie que no sea yo.

Fue un dia, una noche, un momento. Un acto, una situación, una acción y una consecuencia.
Finalmente hubo una reflexión. Aquel dia llegué mas allá. No fue tocar el fondo con el pie, no. 
Fue levantar las manos hacia arriba para tocar el fondo, pues yo me encontraba más abajo aún.
Aquel dia supe lo que era ir por detrás del último.

En ese momento perdiste lo único que aun teniamos en común: el mutuo respeto.
Decidiste actuar sin pensar en lo que ello suponía. 
Decidiste que no importaba el dolor que causaría. 
Y lo decidiste porque querías disfrutar de algo que no te importaba absolutamente nada.
Ese fue el momento en el que entendí que detrás y debajo de la ponzoña era donde me situabas.
Así que ahora, las pocas veces que te veo, es lo que reconozco en tí.
La forma que tiene lo triste. Adoptó tus curvas y tus colores, tus ropas y tus andares. 
Mi tristeza se convirtió en ti, y al tiempo, tu te convertiste en mi tristeza.

Pero eso, como tantas otras cosas, no tienen importancia, asi que... simplemente dejemoslo estar...

5 comentarios:

  1. Y, ¿para qué te sirve ese dolor que no te deja respirar?
    Has pensado que ese dolor puede ser lo que te hace ir "por detrás del último"?
    ;)

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  2. Cuando el aire cuesta tanto de aspirar, suelo diluirlo con nicotina, aunque no se lo recomiendo a tus pulmones.

    Y yo creo que no es tan malo tocar fondo, porque así por lo menos puedes darte el impulso suficiente para volver a la superficie ;)

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  3. Pues yo quiero decirte (sin matizar, y esperando que nunca me preguntes por qué), que acabas de darme una lección con este escrito. Gracias.

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  4. Tristeza...que dificil soportarla,más aún cuando la hemos convertido en una compañera eterna.

    Espero que pierda su forma..., entre otras razones porque, la tristeza, es más soportable en su estado abstracto.

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  5. el dolor no tiene q existir para nadien

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